A lo largo de la historia del hombre, éste ha aprendido a aprovechar los recursos que la naturaleza le entrega para sobrevivir, ya sea para alimentarse, abrigarse, cobijarse o entretenerse.
Por ejemplo, la vegetación nos proporciona alimento, limpia la atmósfera de CO2, genera oxígeno, regula el clima y permite mantener la biodiversidad.
Los árboles de alcornoque, como pocas especies, no mueren al extraerse su corteza, sino que la regeneran. Su corteza se llama corcho y con ella se han creado varios productos muy útiles para el hombre. Sin embargo, nada es tan sorprendente como una tela hecha de esta corteza llamada corcho.
De ahí que digamos que estos productos son una manifestación de la Naturaleza como una verdadera obra de Arte. Además, a la vista y al tacto tiene una sofisticación que pocas telas tienen. De esta manera se crea una conexión con la naturaleza que incorpora innovación, durabilidad y responsabilidad.
La naturaleza nos entrega respuestas a los problemas actuales
Es impresionante que la solución a muchos de los problemas medioambientales que enfrentamos hoy están en la misma naturaleza, solo hay que descubrirlos. En esto, nos lleva una gran delantera Europa, en donde hay más conciencia del cambio climático porque sus efectos los perciben directamente.
En América Latina es mucho lo que debemos aprender del cambio climático y de la responsabilidad que tiene la industria de la moda en el tema para hacernos conscientes y mas responsables con el consumo de ésta.
Al venir del tronco de un árbol, cada pieza de tela de corcho es única, lo que hace que cada producto sea único.
Tela de corcho
Cuando se inventó la tela de corcho, se empezó a fabricar en el color natural beige. Pero, la moda y los tiempos van evolucionando y también el mundo del corcho, así que poco a poco se fueron implementando los colores a partir de pinturas naturales y biodegradables.

Esperamos que nuestro propósito sea de inspiración para que puedas vestir de manera elegante y consciente.