La Moda y su impacto en la salud y en el planeta
¿Sabías que el CLIMA determina la vida, los ecosistemas, la posibilidad de alimentación, la actividad económica y la seguridad de las poblaciones?
Es por esto que cualquier cambio en el clima puede ser una amenaza para el futuro nuestro futuro y el del planeta entero.
El cambio climático que estamos viviendo afecta a todas las regiones del mundo porque fuerza el efecto invernadero natural de la atmósfera, acentuando el calentamiento global. Esto provoca el avance de los desiertos, el deshielo de los polos, el aumento del nivel de los océanos, el aumento de incendios forestales, la contaminación térmica de ríos y mares, cambios del uso de suelo, la invasión de especies de latitudes más cálidas y la alteración de las rutas de las aves migratorias.
Todos estos efectos ya los hemos visto en más de algún noticiero nacional o internacional. Y aunque el efecto es muy lento, si no lo frenamos ahora, llegará un momento que no podremos poner marcha atrás. Y entonces, ¿qué diremos a las futuras generaciones?
Son las actividades del ser humano las que generan o empeoran la situación. Actividades generadas por la actividad industrial pero también por la actividad doméstica, que genera contaminación del agua y el aire.
Por ejemplo, la industria de la moda es la segunda más contaminante del mundo.
¿Cuánto aporta la moda a la contaminación?
Un informe de la Fundación Ellen MacArthur proyecta que la industria de la moda consumirá más de la cuarta parte del presupuesto anual de carbono del mundo para 2050.
Acá tienen responsabilidad los fabricantes de moda (desde la transformación de materias primas para los textiles hasta la fabricación y distribución de cada pieza de moda) pero también los consumidores de moda, quienes compramos y desechamos sin preocuparnos de dónde van a parar esas prendas.
¡Por eso, debemos tomar conciencia!
Primero, informarnos bien y, luego, exigir marcas más sustentables. Pero no dejarnos engañar por frases bonitas de marketing, sino aprender a reconocer quiénes son verdaderamente protectores del planeta y, de paso, con la dignidad del trabajo humano.
¿Qué debo aprender de los distintos textiles y cueros?
Aunque muchos tratan de suavizar el impacto del cuero natural, diciendo que es “ecológico” por ser un subproducto que se aprovecha después de la muerte del animal para obtener su carne, la verdad es que la curtiembre es tremendamente contaminante para el agua, ya que le incorpora zinc y cromo en grandes cantidades. Estas aguas contaminadas terminan en ríos y mares, por lo que afectan directamente a las especies que viven en los océanos.
Como alternativa, se ofrecen cueros sintéticos, diciendo que son “ecológicos” ya que no dañan el ecosistema durante el proceso de fabricación. Sin embargo, son telas 100% plásticas, con baja calidad y corta vida útil, por lo que terminan siendo desechados y generando mayor contaminación por no ser biodegradables. Además, las telas sintéticas provocan sudoración y aumentan la probabilidad de contraer hongos y otras infecciones, por lo que es muy dañino para la dermis y la salud en general.
También, encontramos iniciativas que transforman el plástico en prendas de vestir, muy válido para disminuir los desechos plásticos, sin embargo la materia prima tampoco es biodegradable.
Pero entonces ¿no se reduce mucho la gama de elección para comprar?. Así es, aunque cada vez hay más empresas que crean textiles a partir de fibras naturales y no contaminantes para generar el menor impacto posible, asi como políticas de recuperacion de desechos para que su llegada al océano sea en muchas decadas más.
¿Hay opciones reales más sustentables en la industria de la moda?
Por suerte, hoy podemos decir con tranquilidad que SÍ hay opciones reales sustentables, con conciencia del impacto de la moda en la contaminación mundial.
Se han generado varias iniciativas para crear cueros y telas que disminuyan el impacto negativo, tomando como materia prima lo que la misma naturaleza nos regala.
Una de esas opciones es el corcho. La industria corchera promueve una actividad económica no contaminante, que pone en el mercado un producto 100% natural, ecológico, renovable, reciclable y biodegradable. Por esto, el consumo de productos de corcho es un acto de responsabilidad y compromiso con la salud de nuestro planeta.
Otras alternativas son el cuero de cactus, piña, uva y manzana, promovidos en Europa, pero aún muy poco conocidos en Latinoamérica. Estas opciones contienen porcentajes mínimos de PU que son aceptables para que sean consideradas como telas sustentables.
Pero no solo importa el textil, también importa el proceso de fabricación y distribución de una prenda, además de la posibilidad de reciclarla y así tener una real economía circular.
¿Y cómo aporta SINTRA®?
En SINTRA buscamos impulsar conversaciones y decisiones más conscientes relacionadas a la moda. Fomentamos la verdadera moda eco-sustentable que cuide el planeta.
Por eso te invitamos a que leas las etiquetas de los productos que compras, aprendas de los materiales y procesos de fabricación y cuidemos que los productos de vestimos vengan de fábricas donde se pagan salarios dignos, se usen fuentes de energías sustentables y se respire el respeto por todos los que habitamos nuestra casa llamada planeta Tierra.
#NoTalamosArboles #NoMatamosAnimales #NoContaminamosElAgua
Por eso somos #NaturalezaConArte.